En elegía convergen en el registro de las imágenes una suerte de caos alado que se entreteje entre texturas y textos que evocan una extraña sensación entre optimismo y tristeza, alegría y lamento.  Sentimientos entrelazados por un pasado y un presente que nos muestra una realidad cada vez más compleja de la indefensión y finitud del ser humano.

Las aproximaciones a esta poesía de lamento transcurren en torno a la vida y la muerte, en torno a la prisión y la  libertad. Toda muerte es una agresión a la vida, y toda forma de violencia es una aproximación a la muerte. La violencia y la muerte son dos consecuencias, dos manifestaciones de un mismo instinto que porta toda forma de vida, el instinto de muerte. Una fuerza destructiva que lucha contra otros instintos creadores de vida ganado siempre la batalla.

Es Miguel Hernández quien con su poesía nos muestra lo desgarrador de una perdida y como único consuelo el lamento.

El camino es permitirse sensibilizar la mirada y actualizar el olvido para conciliarnos con la única certeza de la vida….


Video Instalación—2011